
Al menos 21 personas fallecieron, decenas resultaron gravemente heridas y un número no precisado permanece atrapado tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido en el término municipal de Adamuz, provincia de Córdoba, España.
Según información preliminar, un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 6:40 p. m. con destino a Madrid (Puerta de Atocha) y transportaba a 317 personas, descarriló a las 7:39 p. m. en sus tres últimos vagones e invadió la vía contraria, donde colisionó con un tren Alvia de Renfe que se dirigía a Huelva. El maquinista del convoy de Renfe figura entre las víctimas mortales.
Los heridos y familiares de los pasajeros fueron trasladados al polideportivo de Adamuz, mientras que los lesionados están siendo evacuados a centros hospitalarios como el Hospital Reina Sofía de Córdoba y el hospital de Andújar, en Jaén. La Guardia Civil cortó los accesos a la zona para facilitar el trabajo de los servicios de emergencia, y la Junta de Andalucía desplegó más de 20 equipos sanitarios y un puesto médico avanzado para la atención y estabilización de los afectados.
