Aldair Fúnez, originario de #Chiantla, #Huehuetenango, dedicó varios años de su vida a trabajar en Estados Unidos con un objetivo claro: Construir su propia casa en Guatemala.
Con esfuerzo, sacrificio y lejos de su familia, logró levantar el hogar que tanto soñó. Sin embargo, no pudo disfrutarlo. El joven regresó a su tierra natal dentro de un ataúd, dejando su casa como símbolo de una meta cumplida, pero de una vida que se apagó demasiado pronto.
El caso ha conmovido a la comunidad, recordando las difíciles condiciones que enfrentan miles de #migrantes que salen del país en busca de un mejor futuro.
Más allá de la tragedia, su historia deja una reflexión profunda: Ningún sueño vale más que la vida.
El tiempo con la familia y los momentos vividos son irremplazables.

