
Dentro de un bus en San Pedro Sula fue abandonada una lonchera en la última fila de asientos. El fuerte olor que salía de ella alertó al ayudante, quien decidió revisarla. Al abrirla, se llevó una terrible sorpresa; en su interior se encontraba el cuerpo sin vida de un recién nacido.
Debido a la cantidad de pasajeros que abordaron la unidad durante el recorrido, no se logró identificar quién dejó la maleta. Las autoridades ya están realizando las investigaciones para dar con el responsable de este acto que ha conmocionado a toda la ciudad.
Un hecho desgarrador que refleja la crudeza de la realidad y la urgente necesidad de justicia para quienes no tienen voz.
