La víctima fue Marina Vanessa Rodríguez González, quien el 10 de julio se encontraba en la casa de Angulo, ubicada en la zona 5 del casco urbano de Nueva Guinea. Ambos mantenían una relación de pareja informal. Esa noche el delincuente golpeó y violó a la joven. Posteriormente, Angulo la estranguló hasta causarle la muerte.

El hombre introdujo el cuerpo en un saco y esperó hasta cerca de las 11 de la noche para salir de la vivienda y trasladarlo hasta una laguna artificial ubicada a unos 1,300 metros al norte. El juez del Distrito Penal Especializado en Violencia de Nueva Guinea, Leonardo Gálvez Mendoza, lo sentenció a 30 años de prisión por femicidio y violación agravada.

